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El día que me reconcilié con el telemarketing.


Este gráfico me tiene preocupado al saber que con una casi total seguridad, el puesto de trabajo que tengo se va a mecanizar de forma que no sea necesario el #toquehumano. Pero tengo una certeza, que siempre va a ser necesario «tener el teléfono de el que sabe». Y ahora como en otros momentos de mi vida profesional estoy en el perfil de «el que debe saber», eso a veces no lo he llevado bien. Pero el año pasado con la campaña de la RENTA 2012, me reconcilié con el telemarketing. Por dos motivos:

  • En primer lugar por saber que tu trabajo es ayudar a resolver una situación y hacer algo que te gusta, poniendo pasión. ¿se puede poner pasión hablando de impuestos? claro que si, como este blog.
  • Y estar en un servicio que es agradecido en telemarketing con un buen ambiente de trabajo. No es lo mismo recibir llamadas, que emitir llamadas. Y no es lo mismo estar en un servicio de atención al público que un soporte de operativa profesional.

Ahora estoy otra vez en un servicio de atención a oficinas bancarias. Otros que están condenados a reciclarse, según publica Expansión . Las oficinas de banca ya no son lo que eran, caminan hacia tiendas de servicios financieros y dejan de hacer trabajo técnico (así nos ha ido). Por eso necesitan centros de soporte donde les respondan. Fusiones, cierres de oficinas, prejubilaciones han puesto a la banca española en números de hace 20 años en lo que se refiere a número de oficinas y empleados. Y a muchos profesionales a enfrentarse a cambios de forma de trabajar y de cultura empresarial, en los call centers muchas veces no solo resolvemos problemas técnicos, también somos muro de lamentaciones, o adivinos, o solucionologos de unos cuantos pequeños casos  que componen nuestra jornada laboral. Y si hay personas (y su dinero) pues hay que actuar con respeto, profesionalidad y #HumanTouch. También hay que decir que si mecanizan un puesto de trabajo es porque es mas barato que si lo desarrolla una persona. Aún quedan muchas personas en el mundo dispuestas a trabajar barato. El off-shoring de los call centers en el mundo anglófono ha llevado muchos servicios americanos y británicos a la India o a Sudáfrica. En España se lleva a América Latina o a Tanger. Todo depende del coste.
photo credit: EcoVirtual via photopin cc